En un principio, ANT-MAN iba a ser parte de la famosa “Fase 1” del Universo Cinemático de Marvel, pero ellos terminaron haciéndola durante la “Fase 2” dado el inesperado cambio de Edgar Wright por Peyton Reed en la silla directoral. Esta secuela – nuevamente dirigida por Reed – sigue la tradición de las secuelas a los filmes de la “Fase 1” en el sentido de que pareciera ser una cosa totalmente diferente. En ANT-MAN AND THE WASP abandonamos la vibra de comedia familiar que hizo que la primera fuera una bocanada de aire fresco tras la mediocre AGE OF ULTRON, en búsqueda de una cinta de persecución propulsada por una trama intensa y donde el humor se vuelve secundario al desarrollo del mito del personaje principal y la ejecución de escenas de acción más convencionales.

De forma que, aparte del chiste del dispensador de confites de Hello Kitty de los anuncios, el filme sigue la tendencia “más normal” de las películas de superhéroes, nada más que sus escenas de acción utilizan el artilugio del cambio de tamaño con gente, automóviles, edificios y otros objetivos… con la comedia reservada a situaciones en las que el traje de Scott funciona mal de forma muy inoportuna. No se abandona la comedia, pero el ángulo narrativo es diferente.

El filme toma lugar después de CIVIL WAR pero antes de INFINITY WAR. Scott Lang (Paul Rudd) está bajo arresto domiciliario por violar los Acuerdos de Sokovia (una sentencia ridículamente laxa para lo que otros filmes de Marvel han dicho que sería una forma de “alta traición”), cuando resulta contactado por Hank Pym (Michael Douglas) y Hope Van Dyne (Evangeline Lily) – quienes ahora son prófugos de la justicia al ser cómplices involuntarios de Scott. Aparentemente, desde que Scott probó que era posible “agrandarse” desde el “Campo Cuántico” al final del filme previo, Hank ha estado construyendo una máquina para replicar ese escape con la esperanza de rescatar a su esposa Janet (Michelle Pfeiffer), quien cree podría estar viva tras estar atrapada allí desde los 1970. Además, ellos creen que (por razones extraordinariamente complicadas) ella quizás haya grabado un “mapa cuántico” en el subconsciente de Scott que permitiría encontrarla.

El objetivo del filme es reunir a los diferentes personajes y piezas de equipo “científico” en su lugar para rescatar a Janet dentro de la (obligatoriamente) arbitraria ventana de tiempo en el que esto puede lograrse. Todo lo cual resulta complicado por la necesidad de obtener componentes de un grupo de criminales dirigido por Walton Goggins, sacarle información a un poco cooperativo “amigo” de Hank interpretado por Lawrence Fisburne y lidiar con una misteriosa villana llamada “Ghost”… de paso, todo lo que tiene que ver con Ghost es medio complicado, confuso y también una sorpresa del filme. Con eso dicho, hay que recordar que esta es una película de Marvel, por lo que los villanos son una maniobra de distracción, con los “verdaderos” archienemigos siendo las inseguridades y problemas personales que los héroes deben superar.

En fin, si ustedes sienten que esto suena como más historia de la cuenta, pues tienen toda la razón. Mientras ANT-MAN disfrutó de la enorme libertad de hacer la sencilla trama de IRON MAN, con el fin de echarse un par de chiste a sus expensas, ANT-MAN 2 decide sobrecargar todo el relato desde el inicio. Buena parte de la trama es buena… las persecuciones con carros que cambian de tamaño quizás están entre las mejores de estos filmes. Sin embargo, también se siente que parte de la trama pudo haberse podado para dar espacio a la interacción humorística entre los personajes, pues ahí es donde ANT-MAN encontró oro la última vez.

Las actuaciones son sólidas en general. Lily es excelente como The Wasp. Genial en escenas de acción y muy capaz a la hora de concretar el chiste que viene del filme previo de que ella debió ser el personaje principal en lugar de Rudd. Con eso dicho, me hubiese gustado ver más de The Wasp en este filme. Lily aparece en casi todas las escenas, pero hay sólo dos escenas extendidas en las que ella y Rudd están usando sus trajes y haciendo trabajo en equipo (aunque es bueno decir que una de estas escenas es casi la totalidad del tercer acto…). Al menos la química entre personajes es buena, por lo que uno no nota tanto este problema.

La complicación más grande del filme tiene que ver con Goggins y compañía, quienes se sienten como más ingredientes de la cuenta. Me parece que su rol en este filme es dar sentido a la aparición de elementos de la primera parte – incluído Luis, su pandilla y la familia de Scott, incluso así, eso no remueve lo superfluo de su intervención. Pero, considerando todo esto, yo estoy dispuesto a aceptar un filme que hace su mejor esfuerzo, que uno que no lo hace del todo. En general, disfrute este filme y recomiendo verlo.

7/10 – BUENA

DIRECTOR: Peyton Reed. GUIÓN: Chris McKenna, Erik Sommers, Paul Rudd, Andrew Barrer y Gabriel Ferrari. FOTOGRAFÍA: Dante Spinotti. ELENCO: Paul Rudd, Evangeline Lily, Michael Peña, Walton Goggins y Michael Douglas. DISTRIBUCIÓN: Walt Disney Motion Pictures. DURACIÓN: 118 minutos.