Esta es una película decepcionante, el gran problema siendo que también es la versión incorrecta de una “mala película”.

A ver si me explico. Digamos que ustedes producen una película que trata sobre el ejército o la policía, que tiene buenas balaceras pero que también resulta ser un drama inteligente. Y digamos que esa película les hace una buena cantidad de plata, principalmente porque un segmento grande de la audiencia la fue a ver precisamente por las balaceras. Bueno pues, hace como una década, Hollywood acostumbraba vender la marca registrada de un filme como éste, para hacer un montón de pseudo-secuelas inconexas y totalmente centradas en las balaceras con el fin de hacer plata rápida. Quizás el mejor ejemplo de esto fue JARHEAD, cuya película original era un drama anti-guerra al estilo de FULL METAL JACKET, pero cuyas secuelas sólo trataban de balaceras estúpidas.

Digo esto porque creo que esa es la idea que originó a SICARIO: DAY OF THE SOLDADO. La película original tenía una buena tajada de acción, pero era, mayoritariamente, un drama oscuro y nihilista sobre las luchas encubiertas entre las agencias federales gringas y los carteles mexicanos. Todo esto narrado desde el contexto personal de una agente de la DEA que debe confrontar la absoluta desesperanza que es la “Guerra contra las Drogas”. Una buena película en todo sentido (incluso llegó a mis “Mejores 10” de ese año). En cambio, SICARIO 2 es un filme diseñado para hacer plata a partir de la buena voluntad creada por el original, y cuyo relato se centra en uno de los personajes secundarios, quien es un justiciero moralmente comprometido que se la pasa matando a todo miembro del Cartel que encuentre (con la venia de los gobiernos de ambos países), para así vengar el asesinato de su familia.

Entonces, ¿vale la pena verla?

¡No! Lamentablemente, SICARIO 2 decide tratar de ser una secuela consistente de SICARIO, en lugar de la balacera ridícula y sin sentido que yo quizás hubiese preferido ver. El problema es que carece de un 75% de los elementos que hicieron a la original un buen filme. Sí, Del Toro está vuelta como el matón lacónico que interpretó en la primera; Brolin también regresa para hacer lo suyo; y sí, regresamos nuevamente a la frontera entre EUA y México. Pero, toda la vibra y el vigor de la primera han sido reemplazados por un guión mecánico y un drama bastante blando…

Esta vez la trama suena como algo salido de la mente paranoica de Donald Trump tras ver Fox News sin medicamentos por seis días sin parar. La premisa es que el Estado Islámico está trabajando en conjunto con piratas somalíes para meter ilegalmente a terroristas suicidas en Estados Unidos, vía la frontera mexicana; y están haciendo esto con el apoyo de traficantes de drogas. Cuando esta colaboración culmina en un ataque exitoso, el Presidente gringo designa a los carteles mexicanos como organizaciones terroristas, dándole al equipo encubierto de Brolin “luz verde” para usar tácticas de guerra clandestina en México, enlistando la ayuda de Del Toro. El plan: iniciar una guerra entre los Carteles acusando a uno de los líderes de secuestrar a la hija quinceañera de otro, y hacer ver todo como una lucha interna entre pandillas. El objetivo: hacerle todo más fácil a Estados Unidos para que (esencialmente) invada México y mate a todos los narcos. Dato curioso: Brolin cree que este plan funcionará porque este tipo de inestabilidad “hizo que todo fuera más fácil en Irak”… y eso lo dice todo…

Como es de esperar, el plan enfrenta obstáculos y como ya deben imaginarse: resulta que los gringos, eventualmente deciden “deshacerse” de la muchacha, pero Del Toro no quiere, porque le recuerda a su familia muerta, por lo que apuesta a la nobleza y termina peleando por su prisionera. Es un giro narrativo que impresiona por su poca originalidad.

Además, todo esto se intercala con una subtrama que da seguimiento a la facilidad con la que un aparentemente angelical y bien portado adolescente mexicano-estadounidense se convierte en un violento miembro de la MS-13, sin que medien muchas presiones que lo motiven. De manera que sí… SICARIO 2 no es sólo la versión aburrida de la original, sino que también superficial, reaccionaria e intransigente, al punto de llegar a lo irresponsable.

Y no es que el filme sólo se pierde en el desierto “de la derecha” al punto de volverse políticamente repulsivo, sino que también se trata de una película con un pésimo guión, dirigida de la forma más genérica posible, poblada de personajes que han sido totalmente drenados de su esencia original y que carece del mínimo esfuerzo estilístico para hacer que uno se acuerdo de verla. Puesto de otro modo, es un basurero de película. Como filme de acción da sueño, como drama es pura mierda y como pieza intelectual es un letargo. ¡Manténganse alejados de ésta!

1/10 – MALDITA

DIRECTOR: Stefano Solima. GUIÓN: Taylor Sheridan. FOTOGRAFÍA: Dariusz Wolski. ELENCO: Benicio del Toro, Josh Brolin, Isabella moner, Jeffrey Donovan, Manuel García-Rulfo y Catherine Keener. DURACIÓN: 122 minutos.